Aunque la historia de los congresos internacionales de Psicología Social de la Liberación se inicia en 1998 con la realización del primer congreso en la Universidad Autónoma Metropolitana UAM-Iztapalapa, de la ciudad de México; los orígenes de los congresos se remontan a los planteamientos críticos y propositivos de Martín-Baró durante la década del 80 del siglo XX. De allí que los congresos se realicen en el mes de noviembre como una apuesta ética y política por la memoria siempre viva de Martín-Baró, quien fuera asesinado por el Ejército Salvadoreño el 16 de noviembre de 1989.

Sin lugar a dudas tenemos que reconocer el acierto de la realización del primer congreso en México y los esfuerzos posteriores para sostener este proyecto realizando los siguientes congresos San Salvador, El Salvador (1999), Cuernavaca, México (2000), Guatemala (2001), Guadalajara, México (2002), Campinas, Brasil (2003), Guanacaste, Costa Rica (2005),  Santiago de Chile, Chile (2007), Chiapas, México (2008) y Caracas, Venezuela (2010). Precisamente es en el X Congreso celebrado en Caracas-Venezuela, donde se designa la responsabilidad a Colombia de servir como sede del XI Congreso Internacional.

Colombia 2012: “CONFLICTOS, IDENTIDADES Y ACCIONES LIBERTARIAS”. El objetivo del congreso es continuar con las reflexiones críticas en torno a la necesaria y urgente vinculación de la Psicología con las complejas problemáticas de nuestros pueblos y comunidades, y por ello nos hemos propuesto promover escenarios de construcción e intercambio de saberes, experiencias y trayectorias entre personas, organizaciones y comunidades que vienen desarrollando diversas formas de resistencia y soberanía desde una perspectiva liberadora.

Mediante la metodología de mesas de diálogo, talleres y expresiones artísticas trabajaremos de la mano de las comunidades, sus formas de organización y desde sus propios contextos de existencia. También dialogaremos al interior de las universidades para problematizar acerca de  la formación de psicólogos y psicólogas, los roles políticos que se debe incorporar en esa formación y la materialización desde la práxis de buscar formas concretas de poner el saber psicológico al servicio de distintos procesos de emancipación.

Como se puede ver, ya son más de 20 años de trabajos integradores desde la perspectiva de la Psicología Social de la Liberación inspirada en los planteamientos epistemológicos, teóricos, metodológicos y fundamentalmente praxeológicos de Ignacio Martin-Baró. Como marco de referencia del proceso construido en estas décadas se puede citar el manifiesto de Liberia, resultado del Séptimo Congreso Internacional de Psicología Social de la Liberación realizado en la Costa Rica, el cual sintetiza la apuesta ético-política de la Psicología de la Liberación con la cual estamos comprometidas y comprometidos. El texto completo es como sigue:  

MANIFIESTO DE LIBERIA
PRONUNCIAMIENTO DEL SÉPTIMO CONGRESO INTERNACIONAL DE PSICOLOGIA SOCIAL DE LA LIBERACIÓN
LIBERIA, COSTA RICA
19 DE NOVIEMBRE DEL AÑO 2005.


El Séptimo Congreso Internacional de Psicología Social de la Liberación, reunido en la Ciudad de Liberia, Costa Rica, del 16 al 19 de noviembre del año 2005, afirma, a través de su sesión plenaria de clausura, en que hemos conocido y discutido diversas propuestas y proyectos de los más de 560 congresistas provenientes de 25 países, el siguiente manifiesto:

1.Consideramos la memoria histórica como derecho humano individual, social y colectivo, constituyendo un proceso liberador en las luchas de resistencia de nuestros pueblos y en la construcción de otro mundo posible y de una psicología liberadora. El Congreso propicia la constitución de grupos de trabajo que abórdenlas experiencias de los diversos países, proponiendo una futura “caravana virtual de la memoria” con lo que ocurre en cada país participante.

2.Condenamos todo uso de conocimiento y práctica de la psicología que viole los derechos humanos de individuos y colectividades.

3.Concluimos que la Psicología de la liberación y la Teología de la Liberación deben mantener un diálogo constante para evitar caer en un reduccionismo que fragmente la integralidad del ser humano, y que, en ambos casos, la creación teórica de saberes es un acto segundo, precedido por la praxis como acto primario. Se trata de saberes que por sí mismos no transforman al mundo, sino que se convierten en instrumentos para que los sujetos transformen su realidad. Deben afrontar el temor de los signos de los tiempos para poder avanzar con esperanza en las tareas liberadoras.

4.Instamos a las organizaciones de la sociedad civil a realizar actividades de información y capacitación acerca de los contenidos y efectos de los llamados tratados de “libre comercio”, en la perspectiva de una pedagogía crítica. Estos tratados lesionan la identidad cultural, a la vez que aceleran las privatizaciones y el desmantelamiento de las instituciones nacionales y promueven una especie de competencia desleal.

5.Instamos a las organizaciones no gubernamentales, a las iglesias y otros movimientos sociales a desarrollar estrategias claras de una pedagogía crítica con población migrante, que permita un trabajo de apoyo, de transformación de visiones de la realidad, para que se asuman cambios políticos y sociales.

6.El congreso ha considerado prioritario el trabajo en torno al tema de la pobreza, constituyendo una red de comunicación y de intercambio de materiales. Consideramos necesario trabajar la problemática de la pobreza tomando en cuenta su dimensión más micro (local e inmediata) y sus condicionantes estructurales.

7.El Congreso ha prestado atención al trabajo psicosocial en situaciones de desastre, acordando fomentar una red internacional integrada por comisiones que en cada lugar estén coordinadas por un estudiante y un (a) profesional, y proponiendo que el tema del trabajo psicosocial en desastres sea incluido como eje temático en futuros congresos. Reconocemos el impacto de las condiciones de pobreza, exclusión, imposición y falta de oportunidades en estos escenarios, y la necesidad de fomentar una información real, políticas de inclusión de comunidades, de respeto a la autogestión comunitaria, partiendo de la ética y el respeto a los derechos humanos. Se deben desarrollar estructuras para garantizar la formación, acción, investigación y participación en el afrontamiento de situaciones de desastre. Condenamos, también, la victimización de la población por parte de medios de comunicación de masas, señalando la necesidad de desarrollar y revisar planteamientos conceptuales sobre esta problemática.

8.El Congreso considera que la Psicología Social de la Liberación debe dar frutos en todos los ámbitos de nuestra práctica: desde la clínica hasta el trabajo organizativo de base y con los movimientos sociales, relacionándose, necesariamente, con otras disciplinas. El Congreso acuerda crear una red de psicología social de la liberación, con el fomento a grupos de trabajo en cada país, y una página web que sea alimentada por estos. Estos grupos de trabajo nos permitirán intercambiar experiencias, materiales, y promover espacios regionales y nacionales.

9.El Congreso acuerda crear, junto con la Comisión organizadora de este evento, una estructura de seguimiento a los acuerdos y propuestas de este encuentro, integrada por representantes de las diversas mesas de trabajo. Asimismo acuerda vincular estos esfuerzos con otros esfuerzos alternativos más generales, como lo que se han expresado en el FORO SOCIAL MUNDIAL, y articularse con redes alternativas de comunicación y de información.

10.La plenaria final del Congreso acuerda, unánimemente, respaldar la propuesta presentada por estudiantes de que se incorpore una representación estudiantil a la estructura que ha funcionado como Comisión Internacional de los Congresos de Psicología Social de la Liberación.

11.El Congreso considera necesario estimular y fortalecer la participación de movimientos populares en los futuros congresos.

LIBERIA, COSTA RICA, 19 DE NOVIEMBRE DEL AÑO 2005