Declaración II Encuentro Colombiano de Psicología de Liberación

Durante los días 14, 15 y 16 de octubre nos encontramos en la ciudad de Neiva, Colombia, 117 delegados regionales y 11 invitados internacionales para llevar a cabo el II Encuentro Nacional de Psicología de la Liberación; Psicólogos y psicólogas, comunicadores y comunicadoras, antropólogos y antropólogas, entre otras; estudiantes de diferentes universidades del país, hermanos y hermanas de Puerto Rico, México, Ecuador y El Salvador, quienes nos acompañaron en nuestras reflexiones, todos y todas conscientes de la realidad que aqueja a nuestros países, de la necesidad de una piscología en coherencia con el legado de Ignacio Martin Baro; motivados por la profunda convicción en una Psicología de la Liberación que esté comprometida con la transformación de las situaciones actuales de destrucción de nuestra vida, territorio, palabra, pensamiento y diversidad, los y las aquí presentes declaramos los siguientes principios de cara a la construcción de una psicología coherente con nuestras realidades:

En defensa de la vida, afirmamos y declaramos que: Defendemos la vida ante el actual modelo de desarrollo. Nos oponemos a todas las prácticas deshumanizantes, la exclusión, la miseria, el hambre, la pobreza y la guerra en nuestro país; los y las aquí presentes defendemos la vida, nos negamos a ser útiles al modelo de la muerte, que coopta, manipula, infiltra, amenaza, encarcela, reprime a las organizaciones y al movimiento social en nuestro país.

Afirmamos que desde nuestra acción de la Psicología de la Liberación, acompañaremos a los y las defensoras derechos humanos, las víctimas, los pueblos indígenas, las comunidades afrodescendientes, campesin@s, trabajadores, todas y todos, marginados, excluidos, oprimidos por este modelo de desarrollo, develando sus luchas, desarrollando metodologías de cuidado propio, en defensa de la vida digna, renunciando a sobrevivir y optando por el buen vivir.

En relación con la defensa de los territorios las y los presentes en este encuentro afirmamos y declaramos que:

Las tierras y los territorios expresan relaciones sociales, medioambientales, políticas, culturales y económicas, desarrolladas por comunidades afrodescendientes, indígenas, campesinas, agromineras, pescadoras, urbanas, entre otras.

En este sentido, defendemos las maneras organizativas y de resistencia que desarrollan estas comunidades para enfrentar el despojo, desarraigo y desplazamiento. Comprendemos que estas situaciones obedecen a un modelo de desarrollo basado en la especulación predial y la explotación de los bienes de la naturaleza.

Los y las aquí presentes nos acogemos a los recientes mandatos del Congreso Nacional de Tierras, Territorios y Soberanías, teniendo en cuenta que la Psicología de la Liberación tiene una responsabilidad con las consecuencias medioambientales, socio-emocionales, políticas y culturales que producen estas actividades económicas y matizando que “quien no cuida la Madre Tierra no la merece”.

Nos comprometemos a estar presentes con la gente y para la gente, en los procesos de restitución de tierras, entendiendo que éstos no contienen reparación integral y haciendo un ejercicio continúo de la memoria colectiva para afianzar lazos identitarios, comunitarios y colectivos que permitan un retorno en condiciones dignas. Llamamos a estar con los procesos comunitarios en las ciudades, para aportar elementos desde la Psicología de la Liberación, en cuanto a los planes autónomos de organización territorial y exigencia de vivienda digna. Llamamos a humanizar los lugares históricos de segregación y exclusión desde todos los recursos comunicativos, artísticos y culturales a nuestro alcance.

En relación con la defensa del pensamiento las y los presentes afirmamos y declaramos que: Rechazamos la herencia del pensamiento que controla, somete y niega la posibilidad de acceder a un tipo de pensamiento amplio, informado, que vaya más allá de la razón, que incluya las dimensiones transformadoras de la espiritualidad, la emocionalidad y los saberes de los colectivos sociales actuales y ancestrales. Defendemos los procesos de descolonización y liberación de las teorías y prácticas de la psicología hegemónica.

Nos apartamos del rol de poder desde el saber científico que ha asumido la psicología y devolveremos el poder a los sectores marginados y al saber popular y ancestral. Asumimos las posibilidades del pensamiento crítico, emancipador y autónomo; la y el psicólogo de la liberación se compromete a tener una postura ético-política, a la des-mercantilización de su trabajo con las comunidades.

Los y las presentes en esta mesa afirmamos y declaramos en defensa de la palabra que históricamente ha sido arrebatada por los grupos de poder hegemónicos:

La defensa de la palabra es para la gran mayoría que se encuentra en condiciones históricas, políticas, sociales y económicas indignas. La Palabra libera cuando asume su función política y social en la recuperación de la memoria, (por ello la palabra es memoria dicha), en el reconocimiento de un nosotros colectivo, en la afirmación de nuestra identidad y rescate de nuestras raíces; en la emancipación desde nuestros propios discursos porque en la palabra aparecemos como existencia, en la denuncia y reivindicación de las condiciones injustas.

La palabra nos permite cuestionar y reconstruir elementos epistemológicos y metodológicos, para generar praxis liberadoras desde diferentes disciplinas, saberes y conocimientos por la defensa de la palabra de los que no tienen voz.

En relación con la defensa de la diversidad las y los presentes en este encuentro afirmamos y declaramos que:

Existe una cultura de la segregación de las comunidades LGBT, de mujeres, de etnias, entre otras. Por lo que afirmamos como principio de este encuentro el respeto por las diversidades sexuales, étnicas y culturales. Nos oponemos a los planteamientos que estigmatizan las diferencias humanas y colectivas, ya como prácticas culturales y sociales, ya como psicología para el encausamiento y la patologización de la diversidad y nos comprometemos en los próximos encuentros a buscar formas metodológicas acordes con el respeto y la inclusión de la diferencia.


Acompañaremos y estaremos con las minorías activas para la transformación de lógicas de segregación y exclusión. Nos comprometemos desde adentro y desde abajo con los procesos comunitarios y los movimientos sociales nacionales, con el Movimiento sindical colombiano y su defensa al derecho del trabajo, con el Congreso Nacional de Tierras, Territorios y Soberanías, con el Movimiento estudiantil y su defensa de la educación nacional científica, popular, ancestral y al servicio del pueblo. ¡Por una psicología emancipadora, descolonizadora y de la liberación!
Neiva- Colombia 16 de octubre de 2011.